La investigación que se desarrolla en la Universidad de Burgos busca dar un paso más hacia las empresas. Ese ha sido el propósito del encuentro celebrado esta mañana en la Escuela Politécnica Superior de la UBU, una jornada organizada conjuntamente por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) y la Universidad, a través de la OTRI-OTC, para acercar al tejido productivo las capacidades científico-tecnológicas que se desarrollan en la institución académica.
El encuentro ha permitido a las empresas conocer de primera mano diferentes líneas de investigación, proyectos y tecnologías desarrolladas por los grupos de la UBU, con la vista puesta en sus posibles aplicaciones en el ámbito empresarial. La jornada ha contado con la participación de la vicerrectora de Investigación, Transferencia e Innovación de la UBU, Verónica Calderón Carpintero, y la secretaria general de FAE, Emiliana Molero.
Molero ha subrayado la necesidad de que exista un mayor conocimiento mutuo entre el mundo empresarial y la universidad. «Es muy importante que las empresas conozcan la investigación que se está llevando a cabo en la UBU, para que lo puedan aprovechar», ha señalado.
En este sentido, la secretaria general de FAE ha incidido en la necesidad de «seguir acercando la universidad a las empresas y buscar nuevas vías de colaboración», con el objetivo de que el conocimiento generado en la institución académica pueda traducirse en soluciones y oportunidades para el tejido productivo burgalés.
A lo largo de la mañana, distintos investigadores de la UBU han presentado sus líneas de trabajo y las posibilidades de aplicación de sus proyectos en ámbitos como la eficiencia de las ciudades, los procesos industriales sostenibles, el aprovechamiento de subproductos de la industria alimentaria, la nutrición y la salud, la caracterización de materiales o los sistemas de apoyo a la producción y la logística.
La jornada también ha reservado un espacio para el contacto directo entre investigadores y representantes empresariales. Durante el café y el ‘networking’, los asistentes han podido conocer diferentes prototipos y demostradores desarrollados por grupos de investigación de la Universidad de Burgos.
Entre las soluciones mostradas figuran simuladores de realidad virtual para el entrenamiento en tareas de mantenimiento industrial de alto riesgo, un vehículo autónomo para la detección de explosivos, drones, sensores electroquímicos para el control de compuestos en alimentación, medio ambiente y salud, videojuegos formativos y demostradores relacionados con la ciberseguridad y la inteligencia artificial.