La Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (ANEDA) ha mantenido un encuentro institucional con la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) para dar a conocer la realidad de la distribución automática y trasladar los principales retos que afronta un sector estratégico, integrado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas que generan empleo, impulsan la economía y prestan un servicio esencial a la sociedad.
La reunión contó con la participación del presidente de FAE, Ignacio San Millán, y de la secretaria general de la organización, Emiliana Molero, quienes recibieron a la delegación de ANEDA encabezada por su directora general, Yolanda Carabante. La delegación estuvo integrada por miembros de la Junta Directiva de la asociación y por representantes de Burvending, empresa asociada, operador de referencia en la provincia de Burgos y miembro del Consejo Regulador del certificado AQS (ANEDA Quality Standard).
El encuentro contó, asimismo, con la presencia del delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Roberto Sáiz Alonso, reforzando el carácter institucional de la reunión y el diálogo entre el sector empresarial y las administraciones públicas.
Durante la reunión, Carabante presentó la actividad y evolución de la distribución automática, así como las principales líneas de trabajo de ANEDA en defensa de las empresas del sector. Entre las cuestiones abordadas destacó la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio más homogéneo y equilibrado, equiparar este canal al resto de formatos de comercialización y reducir el impacto que la creciente presión normativa está teniendo sobre las empresas.
Asimismo, puso de relieve el importante esfuerzo inversor que está realizando el sector para adaptarse a las nuevas exigencias tecnológicas, de sostenibilidad y economía circular. También señaló como uno de los principales desafíos la dificultad para incorporar profesionales cualificados y garantizar el relevo generacional, una realidad que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas y que hace imprescindible seguir impulsando la formación, la profesionalización y el reconocimiento del sector.
Por su parte, Ignacio San Millán reiteró el compromiso de FAE de continuar siendo un interlocutor activo del tejido empresarial burgalés, favoreciendo el diálogo entre empresas, instituciones y administraciones para contribuir al fortalecimiento de la actividad económica de la provincia.