La Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) y la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (FEMEBUR) han celebrado esta mañana una jornada técnica con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social orientada a reforzar la seguridad jurídica y el cumplimiento normativo en el tejido empresarial burgalés. La iniciativa ha permitido trasladar a las empresas criterios técnicos actualizados y resolver, de forma directa, dudas concretas en materia de prevención de riesgos laborales y legislación laboral.
El encuentro ha sido inaugurado por el vicesecretario general de FAE, Íñigo Llarena, y la directora general de la organización, Jimena Pérez, junto a la secretaria general de FEMEBUR, Montserrat García, quienes han subrayado la importancia de estrechar la colaboración entre la administración y el sector empresarial para avanzar hacia entornos de trabajo más seguros, eficientes y alineados con la normativa vigente.
Durante la jornada, la jefa de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, Betina Ruiz Valdizán, ha destacado el valor de este tipo de foros como herramienta para mejorar la comprensión de las obligaciones empresariales y prevenir posibles incumplimientos.
El bloque dedicado a prevención de riesgos laborales, dirigido por el jefe de la Unidad de PRL, Pablo Bahamonde Pascual, ha profundizado en aspectos clave como la integración de la actividad preventiva en la gestión diaria de las empresas, las exigencias documentales, la coordinación de actividades empresariales o la vigilancia de la salud de los trabajadores. Asimismo, se han aclarado responsabilidades y criterios de actuación ante posibles incidencias.
Por su parte, el inspector de Trabajo y Seguridad Social y jefe de equipo, Carlos Juan Fernández, ha abordado en el apartado laboral cuestiones de especial relevancia en el contexto actual, como las modalidades de contratación, la ordenación del tiempo de trabajo, el registro horario o las facultades de control de la Inspección. También se han expuesto pautas prácticas para facilitar la adaptación de las empresas a los requerimientos normativos.
Uno de los aspectos más valorados por los asistentes ha sido el enfoque práctico de la jornada, ya que las cuestiones tratadas habían sido recopiladas previamente entre las empresas participantes, lo que ha permitido centrar el contenido en problemáticas reales y ofrecer respuestas concretas. El turno final de aclaraciones ha servido, además, para profundizar en casos específicos y reforzar la utilidad del encuentro.